
En los últimos años, la industria inmobiliaria empezó a competir visualmente.
Renders más cinematográficos.
Videos más espectaculares.
Animaciones más elaboradas.
Experiencias “inmersivas”.
Y eso no está mal.
El problema aparece cuando algunas inmobiliarias empiezan a creer que la herramienta visual es la estrategia comercial.
Ahí es donde comienzan las decisiones equivocadas.
Una de las más claras es usar recorridos 360° panorámicos como eje principal de una reunión de ventas.









