
Durante años, la sala de ventas fue el espacio donde todo ocurría: pantallas grandes, material ordenado, relato controlado y un ejecutivo guiando cada paso.
Hoy muchas de esas reuniones se trasladaron a Zoom o Teams, pero el error más común es pensar que una videollamada es solo “mostrar lo mismo, pero por pantalla”.
No lo es.
Replicar una buena sala de ventas online no depende de Zoom ni de Teams, sino de cómo se diseña la experiencia.









