En los últimos años, el bienestar dejó de ser un lujo y empezó a ser una expectativa en el mercado inmobiliario. Proyectos que incorporan espacios verdes, iluminación natural, materiales saludables, vistas despejadas y amenities para la mente y el cuerpo —desde salas de yoga hasta senderos para caminar— no solo atraen a un segmento premium, sino que se están convirtiendo en el estándar para quienes buscan invertir en calidad de vida.










