Durante los últimos meses hemos visto un sinfín de análisis y declaraciones sobre la crisis inmobiliaria en Chile. Los titulares se repiten: permisos que no avanzan, bancos más restrictivos, desistimientos de promesas, incertidumbre económica. Todos factores válidos, pero hay una reflexión que muchos aún evitan hacer: la autocrítica.
Porque más allá de los factores externos, el verdadero problema también está dentro.
Durante años, gran parte de la industria ha operado con una inercia peligrosa: seguir vendiendo como si estuviéramos en los años 90, confiando en la ubicación del proyecto o en la estética del piloto, mientras el comportamiento del comprador cambió radicalmente.
Un comprador nuevo, un mercado distinto
El cliente actual es más informado, más visual y más exigente. Antes de visitar una sala de ventas ya recorrió todo en línea, comparó alternativas y espera una experiencia profesional, no una charla improvisada.
Quiere entender el proyecto, visualizarlo, sentirlo. Quiere que lo guíen, no que le reciten fichas técnicas.
Sin embargo, muchas empresas siguen basando su estrategia en piezas dispersas: un render aquí, un PDF allá, un WhatsApp con fotos, y una conversación sin hilo conductor.
Y cuando la venta no se concreta, la culpa recae en “la economía” o “el banco”, sin considerar que la experiencia de venta fue poco inspiradora o desconectada.
Lo que diferencia a quienes siguen vendiendo
Lo interesante es que no todas las inmobiliarias están en crisis.
Nuestros clientes en PuntoTouch —desde grandes desarrolladores hasta equipos comerciales más pequeños— siguen vendiendo sin mayores inconvenientes, incluso en este contexto desafiante.
¿La diferencia? No es la suerte.
Es la claridad del discurso, la preparación de su equipo y el uso inteligente de la tecnología.
Las inmobiliarias que logran resultados hoy:
Tienen un discurso de venta estructurado, donde cada agente sabe qué destacar primero y cómo conectar emocionalmente con el cliente.
Definen con precisión qué canales atraen leads de calidad y dejan de invertir tiempo en los que no convierten.
Usan herramientas como PuntoTouch para centralizar toda la información del proyecto y presentarla de manera atractiva y coherente, tanto en salas presenciales como en reuniones online.
Aprovechan estadísticas de uso y comportamiento para entender qué se muestra más, qué interesa al cliente y en qué punto se pierde atención.
No dependen de la improvisación.
Dependen de una metodología y de datos.
Tecnología como ventaja competitiva
PuntoTouch fue diseñado precisamente para esto: ayudar a los equipos de venta a conectar, emocionar y cerrar.
No reemplaza al vendedor: lo potencia.
Le entrega una herramienta visual, ordenada y moderna que transforma la presentación en una experiencia memorable, tanto en pantallas táctiles gigantes como en reuniones por Zoom o en tablets.
Cada módulo está pensado para facilitar el trabajo comercial:
Galerías y acabados que transmiten calidad y detalle.
Mapas interactivos que contextualizan la ubicación.
Planos y disponibilidad que el cliente puede entender sin esfuerzo.
Material descargable y estadísticas que permiten hacer seguimiento real a cada contacto.
Cuando todo eso se une en un flujo coherente, el resultado es inmediato: más interés, menos objeciones y, sobre todo, una experiencia que el cliente recuerda.
Reinventarse desde dentro
Esperar que cambien las condiciones externas no es una estrategia.
Lo es adaptarse, profesionalizar la venta y modernizar la presentación.
Lo es dejar de ver la tecnología como un gasto y empezar a verla como la herramienta que permite sobrevivir y crecer en tiempos difíciles.
Las empresas que ya lo entendieron no están “resistiendo” la crisis: la están aprovechando para posicionarse mejor, fortalecer sus equipos y capturar la atención de un mercado más exigente, pero también más receptivo a la innovación.
Mirar hacia adelante
No podemos controlar la burocracia, los permisos ni la inflación, pero sí podemos controlar cómo nos mostramos ante el cliente.
Y esa diferencia, en momentos de contracción, es la que separa a quienes sobreviven de quienes desaparecen.
En PuntoTouch ayudamos a las inmobiliarias a ordenar su discurso de venta y convertirlo en una presentación sólida, coherente y convincente.
Además, capacitamos al personal de ventas para que dominen la herramienta y aprendan a contar el proyecto con seguridad, emoción y propósito.
Porque al final, vender mejor no depende del contexto: depende de estar preparados.
Si quieres dar ese paso y modernizar tu proceso comercial, escríbenos a hola@puntotouch.com
Estaremos encantados de ayudarte a transformar tus presentaciones en resultados reales.
"Autocrítica en tiempos de crisis: el verdadero desafío del sector inmobiliario chileno"
Durante los últimos meses hemos visto un sinfín de análisis y declaraciones sobre la crisis inmobiliaria en Chile. Los titulares se repiten: permisos que no avanzan, bancos más restrictivos, desistimientos de promesas, incertidumbre económica. Todos factores válidos, pero hay una reflexión que muchos aún evitan hacer: la autocrítica.
Porque más allá de los factores externos, el verdadero problema también está dentro.
Durante años, gran parte de la industria ha operado con una inercia peligrosa: seguir vendiendo como si estuviéramos en los años 90, confiando en la ubicación del proyecto o en la estética del piloto, mientras el comportamiento del comprador cambió radicalmente.
Un comprador nuevo, un mercado distinto
El cliente actual es más informado, más visual y más exigente. Antes de visitar una sala de ventas ya recorrió todo en línea, comparó alternativas y espera una experiencia profesional, no una charla improvisada.
Quiere entender el proyecto, visualizarlo, sentirlo. Quiere que lo guíen, no que le reciten fichas técnicas.
Sin embargo, muchas empresas siguen basando su estrategia en piezas dispersas: un render aquí, un PDF allá, un WhatsApp con fotos, y una conversación sin hilo conductor.
Y cuando la venta no se concreta, la culpa recae en “la economía” o “el banco”, sin considerar que la experiencia de venta fue poco inspiradora o desconectada.
Lo que diferencia a quienes siguen vendiendo
Lo interesante es que no todas las inmobiliarias están en crisis.
Nuestros clientes en PuntoTouch —desde grandes desarrolladores hasta equipos comerciales más pequeños— siguen vendiendo sin mayores inconvenientes, incluso en este contexto desafiante.
¿La diferencia? No es la suerte.
Es la claridad del discurso, la preparación de su equipo y el uso inteligente de la tecnología.
Las inmobiliarias que logran resultados hoy:
Tienen un discurso de venta estructurado, donde cada agente sabe qué destacar primero y cómo conectar emocionalmente con el cliente.
Definen con precisión qué canales atraen leads de calidad y dejan de invertir tiempo en los que no convierten.
Usan herramientas como PuntoTouch para centralizar toda la información del proyecto y presentarla de manera atractiva y coherente, tanto en salas presenciales como en reuniones online.
Aprovechan estadísticas de uso y comportamiento para entender qué se muestra más, qué interesa al cliente y en qué punto se pierde atención.
No dependen de la improvisación.
Dependen de una metodología y de datos.
Tecnología como ventaja competitiva
PuntoTouch fue diseñado precisamente para esto: ayudar a los equipos de venta a conectar, emocionar y cerrar.
No reemplaza al vendedor: lo potencia.
Le entrega una herramienta visual, ordenada y moderna que transforma la presentación en una experiencia memorable, tanto en pantallas táctiles gigantes como en reuniones por Zoom o en tablets.
Cada módulo está pensado para facilitar el trabajo comercial:
Galerías y acabados que transmiten calidad y detalle.
Mapas interactivos que contextualizan la ubicación.
Planos y disponibilidad que el cliente puede entender sin esfuerzo.
Material descargable y estadísticas que permiten hacer seguimiento real a cada contacto.
Cuando todo eso se une en un flujo coherente, el resultado es inmediato: más interés, menos objeciones y, sobre todo, una experiencia que el cliente recuerda.
Reinventarse desde dentro
Esperar que cambien las condiciones externas no es una estrategia.
Lo es adaptarse, profesionalizar la venta y modernizar la presentación.
Lo es dejar de ver la tecnología como un gasto y empezar a verla como la herramienta que permite sobrevivir y crecer en tiempos difíciles.
Las empresas que ya lo entendieron no están “resistiendo” la crisis: la están aprovechando para posicionarse mejor, fortalecer sus equipos y capturar la atención de un mercado más exigente, pero también más receptivo a la innovación.
Mirar hacia adelante
No podemos controlar la burocracia, los permisos ni la inflación, pero sí podemos controlar cómo nos mostramos ante el cliente.
Y esa diferencia, en momentos de contracción, es la que separa a quienes sobreviven de quienes desaparecen.
En PuntoTouch ayudamos a las inmobiliarias a ordenar su discurso de venta y convertirlo en una presentación sólida, coherente y convincente.
Además, capacitamos al personal de ventas para que dominen la herramienta y aprendan a contar el proyecto con seguridad, emoción y propósito.
Porque al final, vender mejor no depende del contexto: depende de estar preparados.
Si quieres dar ese paso y modernizar tu proceso comercial, escríbenos a hola@puntotouch.com
Estaremos encantados de ayudarte a transformar tus presentaciones en resultados reales.