En los últimos años, Chile se ha consolidado como un destino atractivo para la inversión inmobiliaria extranjera. Estabilidad económica, reglas claras, seguridad jurídica y un mercado relativamente ordenado han hecho que inversionistas de distintos países miren al país como una alternativa seria para comprar propiedades, muchas veces sin estar físicamente en Chile.

Hoy es habitual que un comprador compare proyectos en Santiago con opciones en Miami, Madrid o Lisboa desde su computador. El interés existe, el análisis financiero se hace y el capital está disponible. Sin embargo, en muchos casos, la venta no avanza. Y cuando no avanza, el problema rara vez es el proyecto.

El problema está en cómo se presenta.

El comprador extranjero no compra como el comprador local

El inversionista extranjero llega con otra referencia. Está acostumbrado a presentaciones visuales, ordenadas y guiadas. Espera entender el proyecto de forma rápida, clara y sin fricción. No conoce el barrio, no ha visto el terreno y no puede “pasar a la sala de ventas”. Todo lo que entiende del proyecto ocurre a través de una pantalla.

Aun así, muchas inmobiliarias chilenas siguen usando el mismo material y el mismo discurso que utilizan en ventas presenciales. PDFs enviados por correo, planos abiertos muy temprano, carpetas llenas de archivos y reuniones online que se transforman en una sucesión desordenada de información.

Para un cliente remoto, eso no transmite profesionalismo ni confianza. Transmite improvisación.

                     

Vender a distancia no es mostrar información, es conducir una decisión

Uno de los errores más comunes es creer que mientras más información se muestre, mejor. En la práctica ocurre lo contrario. Sin un recorrido claro, el cliente se pierde, se abruma y posterga la decisión.

Especialmente en ventas a extranjeros, el ejecutivo no puede limitarse a responder preguntas. Tiene que guiar la conversación. Saber qué mostrar primero, cuándo entrar en los detalles y cómo traducir lo técnico en algo comprensible para alguien que no conoce el mercado local.

Cuando no existe ese relato, la reunión se vuelve reactiva. Se parte con planos, se salta a precios, se vuelve a renders y se cierra con un “te mando todo por mail”. El resultado suele ser el mismo: interés tibio y una decisión que nunca llega.

           

La brecha con los estándares internacionales

En mercados como Miami, la presentación del proyecto es parte central del proceso de venta. No se improvisa. El contenido está pensado para pantalla, el orden está definido y la experiencia está diseñada para generar confianza desde el primer minuto.

El proyecto se presenta como una historia: primero el contexto, luego el estilo de vida, después el producto y finalmente la oportunidad de inversión. Todo tiene un propósito. Todo empuja la decisión hacia adelante.

En Chile, muchas inmobiliarias siguen confiando en que el proyecto “se vende solo”. Pero cuando el cliente está a miles de kilómetros, eso simplemente no ocurre.

                     

Donde entra PuntoTouch

PuntoTouch nace precisamente para resolver este problema. No como un simple visor de contenido, sino como una plataforma pensada para ordenar la experiencia de venta inmobiliaria, especialmente en escenarios remotos.

Con PuntoTouch, todo el material del proyecto vive en un solo lugar, siempre actualizado y presentado siguiendo un recorrido claro. El ejecutivo deja de buscar archivos y pasa a guiar una experiencia. El cliente entiende mejor, visualiza el proyecto con claridad y siente que hay un control real de la información.

Esto permite que las inmobiliarias presenten sus proyectos de forma consistente, profesional y alineada a los estándares que hoy esperan los inversionistas extranjeros, tanto en sala de ventas como en reuniones online.

               

El desafío no es atraer inversionistas, es saber venderles bien

Chile seguirá siendo un destino atractivo para la inversión inmobiliaria extranjera. Esa tendencia no depende de una inmobiliaria en particular. Lo que sí depende de cada empresa es si está preparada para vender de forma profesional a un comprador que compara, analiza y decide desde el extranjero.

Hoy la diferencia no la hace solo el proyecto. La hace la forma en que se presenta.

Si tu inmobiliaria está recibiendo interés desde fuera de Chile, pero las ventas no avanzan como deberían, probablemente el problema no esté en el producto, sino en la experiencia de venta que estás ofreciendo.

¿Quieres vender tus proyectos a inversionistas extranjeros de forma profesional?

En PuntoTouch ayudamos a inmobiliarias a presentar sus proyectos con estándares internacionales, ordenar el viaje del cliente y mejorar la efectividad de las ventas, tanto en sala como en reuniones online con compradores que están fuera de Chile.

Si estás teniendo interés desde el extranjero pero sientes que la venta remota no está funcionando como debería, conversemos.

Escríbenos a hola@puntotouch.com y agenda una demo para ver cómo PuntoTouch puede ayudarte a vender mejor.