En un entorno saturado de marketing y ventas, se ha repetido incansablemente que "los datos son supremos". Pero la neurociencia revela un aspecto aún más influyente: el poder del relato. Este no solo enlaza los datos con las emociones humanas, sino que se convierte en el corazón palpitante de la persuasión, especialmente en el dinámico universo de las ventas inmobiliarias.










