En los últimos años, el bienestar dejó de ser un lujo y empezó a ser una expectativa en el mercado inmobiliario. Proyectos que incorporan espacios verdes, iluminación natural, materiales saludables, vistas despejadas y amenities para la mente y el cuerpo —desde salas de yoga hasta senderos para caminar— no solo atraen a un segmento premium, sino que se están convirtiendo en el estándar para quienes buscan invertir en calidad de vida.

Lo interesante es que este enfoque no se limita a departamentos o casas de lujo:

  • Se están viendo torres con áreas comunes diseñadas para reducir el estrés, con jardines interiores y circulación de aire natural.

  • Master plans que integran ciclovías y acceso directo a parques públicos.

  • Edificios mixtos que incluyen coworks iluminados naturalmente, terrazas verdes y huertos comunitarios.

Esta evolución plantea una pregunta clave para las inmobiliarias:
¿Cómo comunicar al cliente que esto no es solo un proyecto más, sino un lugar que mejora su bienestar diario?



El desafío de vender algo que no cabe en un plano

Cuando un proyecto incorpora atributos wellness, el valor real no siempre se ve en el plano típico de venta. El cliente no imagina la brisa en la terraza, la luz filtrándose por ventanales de piso a cielo, ni la calma que da un sendero arbolado frente a su living.

La mayoría de las salas de venta aún usan brochures impresos o PDFs estáticos: muestran metros cuadrados, pero no cuentan la historia de cómo ese lugar se siente al habitarlo. El riesgo es que el esfuerzo de diseño pase desapercibido y el proyecto termine compitiendo solo por precio.



Donde la tecnología puede cambiar la conversación

Aquí es donde herramientas interactivas cobran sentido. No se trata de “mostrar renders bonitos”, sino de invitar al cliente a explorar su vida futura dentro del proyecto.

Imagina una presentación donde:

  • Un mapa interactivo del máster plan permite descubrir, con un toque, las áreas de bienestar: plazas con árboles nativos, zonas de meditación, ciclovías internas que conectan con el parque exterior.

  • Una sección de terminaciones deja ver los materiales naturales que reducen químicos y mejoran la calidad del aire interior: pisos de madera certificada, pinturas libres de VOC, aislación acústica superior.

  • Un render con botones informativos muestra cómo la orientación del sol baña la terraza en distintas horas del día, o cómo las vistas hacia la cordillera cambian según la altura del departamento.

  • Un brochure digital animado combina storytelling y datos: m² de áreas verdes, porcentaje de ahorro energético por ventilación natural, distancia caminable a ciclovías urbanas.

Estas experiencias no solo informan: conectan emocionalmente. El cliente deja de pensar “estoy comprando 85 m²” y empieza a imaginar “estoy invirtiendo en cómo me voy a sentir cada día en este lugar”.



Un puente entre diseño y venta

El wellness no puede quedar solo en la arquitectura; también debe reflejarse en cómo se comunica el proyecto. Las salas de venta y las presentaciones online tienen que transmitir la misma coherencia que el diseño físico.

En este contexto, PuntoTouch actúa como un puente entre el diseño del proyecto y su narrativa comercial: ayuda a que lo que se pensó para el bienestar se comunique con la misma coherencia en cada reunión, ya sea en sala de ventas o de manera remota.


Mirando hacia adelante

A medida que el wellness real estate gana terreno en Chile, la diferencia no estará solo en diseñar mejores espacios, sino en saber transmitir su valor. Las inmobiliarias que logren mostrar el bienestar de manera tangible y emocional serán las que conecten más rápido con los compradores e inversionistas.

Si ya estás incorporando estos atributos en tus proyectos y buscas una manera clara de comunicarlos, conversemos en hola@puntotouch.com